Alessandro Fabian

Triatleta. Soñador. Guerrero.

 

Alessandro Fabian entrena cada día con una determinación inquebrantable. No lo hace solo para mejorar su rendimiento, sino para responder a una necesidad profunda: perseguir un sueño que nunca lo abandona.

Su camino está hecho de esfuerzo, pasión y una voluntad incansable. Y entre todos los compañeros de viaje, los que lleva más cerca del corazón son los Aros Olímpicos.

 

Los conoció — y se enamoró de ellos — en Londres, donde vivió la emoción de sus primeros Juegos Olímpicos.
Los enfrentó — y los sufrió — en Río, donde también aprendió lo que significa la decepción.
Ahora los tiene en la mira para Tokio, con el mismo hambre de siempre… o quizás aún más.

 

¿Qué sueña con lograr allí?
Mejor no decirlo. Por superstición.

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